Sabotaje: cómo, por qué y para qué te autoboicoteas

Cuando nos hacemos sabotaje la intención acostumbra a ser positiva (aunque no la consecuencia). Nos movemos por la búsqueda de satisfacción o bienestar y por evitación del sufrimiento o malestar. Esa búsqueda de placer y huida del dolor nos ha mantenido con vida y cubriendo nuestras necesidades básicas desde hace siglos, por no decir milenios.

Otro día hablaremos más sobre emociones y sobre la aparición de las mismas en la evolución, pero es así: nuestra mente nos hace huir de lo que no es agradable (así es cómo aprendemos a no quemarnos con el fuego, a no morir en las garras de una león, a comer cuando tenemos hambre o beber cuando tenemos sed) y dirigirnos hacia lo que sí es agradable (busco calor cuando tengo frío, etc).

Bien, entonces cuando caemos en el autosabotaje… ¿qué pasa? Hoy vamos a verlo resumidamente en este artículo

 

La causa del auto-sabotaje

La causa principal es la inseguridad en ti misma, la falta de autoestima, la ansiedad…. que a su vez tienen su origen en experiencias negativas que se han vivido a lo largo de la vida. Puede ser experiencias de la infancia o de la edad adulta. No importa que estas experiencias sean o no de gran envergadura, lo importante es el residuo o la herida que hayan dejado en nosotros.

 

¿Cómo entro en el sabotaje?

Cuando caigo en en sabotaje propio, lo hago entrando en un cúmulo de pensamientos internos, que suelen ser negativos, irracionales y muy intensos. Surgen fruto del miedo e inseguridad a salir de lo cotidiano y hacen que dudes de ti, de tus capacidades, de tu conocimiento, de tus competencias, ¡y de todo lo demás!. Son como una barrera que te hace permanecer en tu zona de confort aunque esta no te satisfaga en absoluto, haciéndote sentir bloqueada por un bucle de pensamientos e inacciones.

 

Por qué caigo en el sabotaje

 

¿Para qué caigo en el sabotaje?

Lo normal es caer en el sabotaje para evitar algo que mi inconsciente cree que no voy a ser capaz de gestionar (o sobre leo que tiene alguna creencia limitante ligada). Esto puede ser consciente o inconsciente. Es decir, puedo estar saboteando mis relaciones porque inconscientemente creo que todos los hombres son malos, o es algo que repito todo el rato pero de lo que no me doy cuenta. Puedo estar saboteando la escalación de mi negocio por miedo a no saber gestionar lo que pase después (o los celos que creo que va a despertar a mi alrededor). Puedo estar saboteando mis dietas por creencias sobre lo que pasa cuando estoy viéndome de una determinada manera. Si caigo en el sabotaje es para evitar un malestar.

 

Aprende como gestionar la ansiedad

 

Tal y como decíamos al principio del artículo, nuestros comportamientos autosaboteadores se mueven por la búsqueda de bienestar y evitación del malestar. Aunque a veces la dinámica que seguimos para ello pueda traernos perjuicios a largo plazo o impedir que consigamos nuestras metas: por ejemplo por miedo al cambio, a lo desconocido, por prejuicios o creencias irracionales, etc. Puede tomar forma de síndrome del impostor, puede estar activándose por mi miedo al éxito, por esa sensación de que nunca estaré a la altura, o por mil cosas más. Lo fundamental es ponerle remedio y empezar a pararle los pies.

 

 

Cómo dejar atrás el sabotaje

Aparte de potenciando tu autoestima, hay diferentes maneras de dejar atrás ese sabotaje que te aleja de tus sueños para comenzar a manifestar de verdad esa mejor versión que tanto deseas.

 

1.Define bien tus «por qué»

Nuestros valores son nuestra brújula. Cuando tengo claro por qué quiero algo me es más fácil ir a por ello. Tener bien definidas tus metas puede ayudarte y esos por qué que te impulsan a conseguirlas. Si necesitas un recordatorio visual siempre puedes hacerte un moodboard motivacional que te mantenga enfocada.

 

Trabajar con afirmaciones poderosas

 

2.Fortalece buenos hábitos

Cuando los buenos hábitos se vuelven automáticos dejan de costarme trabajo y van a impulsar de manera automática mi mejor versión. De esta manera, consiguen que no dependa de la motivación ni de la voluntad para hacer algo sino que sea más fácil. Un ejemplo sencillo es el gimnasio: al principio cuesta mucho pero una vez pasa a formar parte de mis rutinas y hábitos mi propio cuerpo me va a pedir ejercicio y me va a ser más y más sencillo mantener esa actividad en mi día a día. Esto es aplicable para todo y cuanto mejores sean tus hábitos, más lejos llegarás. (Puedes echar si quieres una ojo a este artículo sobre cómo crear una rutina positiva para impulsar tus mañanas).

 

fortalece tus hábitos para ganar al sabotaje

 

3.Evita «tentaciones»

Es complicado seguir una «dieta» cuando estás rodeada de bollos y dulces. Es complicado escribir un artículo si tengo el móvil al lado con whatsapp e Instagram esperando por mí. Es difícil mantener la mente en calma si todo a mi alrededor es un caos. Comienza a eliminar distracciones y deshazte de esas tentaciones que te alejen de tu objetivo. ¡Recuerda que has de ser tu prioridad número uno!

 

Dejar de ser una persona complaciente sí es posible

 

 

4.Abona el terreno con tu lado «racional»

No subestimes lo mucho que tu lado racional puede ayudarte. Piensa que cuando el lado saboteador entra en escena, suele hacer convenciéndote de cosas sin que te des cuenta. Cuanta más información tengas sobre eso que deseas (ese cambio que quieres implementar, ese hábito que quieres comenzar, ese «pon aquí lo que sea que deseas pero que te saboteas sin cesar») más complicado le va a ser a tu mente de convencerte de lo contrario. Así que investiga, lee, busca inspiración, júntate con personas que tengas tus mismos objetivos… Todo pequeño cambio puede influir de manera abismal, así que manos a la obra.

 

Identifica los factores estresantes que te afectan

 

 

5.Identifica a tu saboteador interno

Hay que prestar mucha atención tu dialogo interno. ¡Mucha! No puedo explicarte lo suficiente cuán importante es que entiendas cómo te hablas y qué te dice esa vocecilla en tu cabeza. Voy a decirlo otra vez a riesgo de ser cansina: hazlo por escrito. Ten una libreta para trabajar tu diálogo interno.

 

Cómo gestionar la ansiedad cuando aparece

 

Es imprescindible aprender a identificar cuándo y cómo entra esa voz que te lleva al sabotaje para poder pararle los pies y entender qué quiere, para qué aparece. No se trata de hacer un trabajo de investigación (o sí😅) sino uno de autoconocimiento. Cuanto mejor entiendas cómo funciona tu mente y por qué te invita a hacer lo que haces (me refiero a la procrastinación o a todas esas cosas que haces pero que sabes que no son buenas para ti) más tiempo ahorrarás y más feliz estarás. 🙂

 

 

6.Trabaja tu Inteligencia Emocional

La inteligencia emocional cuenta de cuatro puntos imprescindibles:

-autoconsciencia

-autocontrol

-empatía

asertividad

Cuanto más desarrolles tu inteligencia emocional, mejor gestionarás esos baches que puedan ir apareciendo en forma de sabotaje interno (o externo).

 

La autoconsciencia contra el sabotaje

 

¿Con qué temas caes en el sabotaje?

Cuéntame si quieres cómo (o con qué) te boicoteas tú. Yo lo hice durante muchos años con mi alimentación, con relaciones y ahora cuando lo hago, suele ser con temas de trabajoo  (a veces me da miedo exponerme😅)

TE LEO 😘

Deja un comentario. ¡Me encantará leerte!