Que no gane tu miedo al rechazo

El miedo al rechazo es un gran aliado de la postergación y la procrastinación. Suele trabajar desde la sombra y le encanta ponerte la zancadilla para que no termines proyectos, te muestres y te atrevas a salir de tu zona de confort. ¿Te suena?

El miedo al rechazo es uno de esos miedos básicos que nos ha acompañado durante miles de años en la evolución porque a tus ancestros (y a los míos) les ayudó a sobrevivir. Hoy vamos a ver qué es, cómo afecta y por dónde comenzar a atajar este miedo al rechazo para que no frene tu avance ni te impida brillar tanto como quieras.

 

 

Todos tenemos miedo al rechazo

Ya lo hemos dicho muchas veces, pero si sufres de manera aguda este miedo al rechazo necesitas entender que no estás sola. Una amiga mía lo pasa muy mal saliendo en cámara o mostrándose y da por hecho que al resto no, que a mí no. Sorpresa: a mí también me cuesta mostrarme a veces y yo también sufro de este miedo al rechazo, lo que pasa es que a lo largo de los años lo he trabajado y he aprendido a aplicar herramientas para que no me bloquee en el camino.

 

Dónde nace el miedo al rechazo

Como seres gregarios que somos, a lo largo de los siglos hemos necesitado ser aceptados por el grupo para poder sobrevivir. Esto significa que para tu mente ser aceptado por el clan es fundamental.

 

Todos tenemos miedo al rechazo

 

«Tu mente no prioriza tu salud mental, autoamor ni nirvana.

Tu mente prioriza tu supervivencia».

 

La prioridad de la mente es que sobrevivas, esa es su función. Para ello todos esos programitas, creencias y demás que va incorporando desde que empiezas a ser gestada en el vientre de tu mamá. En el libro karma y Dharma hablamos de la teoría de la

La idea del cerebro triple de Paul MacLean —de la que hablamos en el libro Karma y Dharma— se fundamenta en la idea de que en el encéfalo humano habitan 3 sistemas cerebrales distintos, con sus propias lógicas de funcionamiento, y que cada uno de ellos ha ido apareciendo en nuestra línea evolutiva de manera secuencial, el uno sobre el otro.

 

El miedo al rechazo es paralizante

 

El miedo va al cerebro reptiliano, al de la supervivencia, al que lleva ahí más tiempo. El miedo al rechazo te pega justo donde duele y tu mente al completo entra en una pequeña crisis. Esta estructura se limitaría a hacer que aparezcan conductas simples e impulsivas, parecidas a rituales que siempre se repiten del mismo modo, dependiendo de los estados fisiológicos del organismo: miedo, hambre, enfado, etc. Puede entenderse como una parte del sistema nervioso que se limita a ejecutar códigos programados genéticamente cuando se dan las condiciones adecuadas.

 

¿Cómo reaccionas de manera natural al miedo al rechazo?

Lo normal es bajarle unos grados a tus deseos o forma de ser para entonces sí ser aceptada. También tenderás a evitar ciertas interacciones sociales o situaciones para no tener que pasar por ese rechazo.

 

Cómo se construye la identidad personal

 

Ojo: esta evitación también sucede cuando te marcas un reto que implica mostrarte. Si no te das cuenta es probable que tu inconsciente quiera evitar a toda costa y te empuje a procrastinar y procrastinar y seguir procrastinando.

 

Cuando este miedo al rechazo nos afecta de manera profunda y por un periodo de tiempo prolongado —a veces, toda la vida 😅— cabe la posibilidad de que hayas ido creando un personaje y unas conductas que no reflejan tu esencia, sino la esencia que tu mente te dice que sí será aceptada. 🤯

¿El problema? Que si muestro un personaje que no soy, atraeré a personas que disfruten de ese personaje —que no soy— en lugar de atraer a personas que aprecien quien sí soy —porque no lo estoy mostrando—; y claro, cambiar sabiendo que toda esa gente me puede rechazar me hace sostener más y más y más el personaje. La pregunta es la siguiente: ¿hasta cuándo? ¿Cuándo vas a permitirte mostrar como sí eres y librarte de todo eso que te asfixia? (Ojalá que la respuesta sea YA, porque soy perfectamente consciente de lo duro que es y también lo liberador que resulta quitarte el disfraz y comenzar a vivirte sin máscaras)

 

Cómo superar el miedo al rechazo

Bien, si estás conmigo en eso de que vivir con miedo es una caca no mola nada y este año te has propuesto priorizarte y comenzar a evolucionar hacia tu mejor versión, aquí van unos tips para afrontar ese miedo al rechazo y comenzar a quitarle fuerza y poder.

 

Desaprende lo aprendido

Reeduca tu mente sobre lo que pasa cuando te rechazar. Haz inventario de anécdotas, aprendizajes, situaciones… ¿De verdad es tan terrible no gustar? ¿Se acaba el mundo si alguien te critica? ¿Perder a un amigo que no está alineado contigo de verdad es en serio una pérdida?

Adaptabilidad de la identidad personal

 

Reta tu mente. Busca esa afirmación que te sirva de antídoto y tenla a mano cada vez que ese miedo al rechazo aparezca y comience a bloquearte. Si esto cuesta hacerlo sola, busca ayuda —un coach 🙋‍♀️, un psicólogo, un terapeuta— que te pueda acompañar y hacer más transitable el proceso. Recuerda que pedir ayuda es de valientes, y no solo ahorrarás tiempo sino dolores de cabeza y vueltas sin sentido.

 

Deja de suponer

Cuando tenemos miedo al rechazo solemos creer que contamos con una bola de cristal y sabemos lo que piensa y siente el otro.

 

Deja de suponer, miedo al rechazo

«Mírala que tonta haciendo eso», «está ridícula», «Cómo se atreverá a mostrarse así si está claro que no sabe nada».

Mil y una frases terribles generadas por tu mente que están basadas en suposiciones. Deja de suponer y de hacer caso a tus propias creencias limitantes y reta esa visión de la realidad. La gente por lo general está mucho más centrada en su ombligo que en el de los demás, y si gasta tiempo criticándote para hacer daño… ¿eso de quién habla más? ¿De ellos o de ti?

Spoiler: habla de ellos, no te dejes engañar.

 

Piensa en cómo te quieres sentir

¿Qué necesitas pensar para sentirte así? ¿Qué necesitas para potenciar esos sentimientos?

 

Dejar de ser una persona complaciente sí es posible

 

Este es un truco muy potente, muy sencillo y a la vez muy complicado. Imagínate que en realidad yo me quiero sentir segura de mí misma, pero al final siempre tiro la toalla cuando estoy frente a un proyecto o buscando un cambio por mi miedo al rechazo. Bien, pues centrémonos en cómo me siento por ello. Tirar la toalla me hace sentir mal, hace que disminuya mi confianza y que mi autoestima merme. ¿qué necesito entonces para ganar seguridad en mí misma? Darme la oportunidad de fallar. Darme la oportunidad de probar. Arriesgarme.

Ojo, que sé que lo fácil es decirlo, pero se tenía que decir y se dijo. Si tienes un proyecto o un propósito que quieres llevar a cabo, quieres cumplir, quieres alcanzar… y ves que sola no puedes, habrá que cambiar la manera.

 

Ya lo dijo Albert Einstein: si buscas resultados distintos no hagas siempre lo mismo. 

 

Estoy aquí para ayudarte

Yo desde aquí te ofrezco mi mano y te invito de corazón a retar esos miedos. Toda la luz y libertad que puedes ganar son incalculables.

Por un 2023 maravilloso, lleno de crecimiento y evolución.

 

Ojalá te haya gustado (y/o servido) el artículo. La semana que viene hablaremos sobre el autoboicot.

Beax

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