La importancia de identificar las emociones

¿Sabes identificar las emociones que transitas? A mí a veces me cuesta, lo confieso. Hay días en los que me es más sencillo, y días en los que me es más complicado.

Recuerdo aún una clase de filosofía en India, en la que uno de mis maestros nos contaba que la raíz del sufrimiento humano está en las emociones, y que hasta la alegría puede ser la base del sufrir. Yo en aquel momento no lo entendí, pero poco a poco voy viendo más a qué se refería.

 

Identificar las emociones

Comencemos diciendo que saber qué sientes es importante. ¿Por qué? Porque la mayoría del tiempo muchas veces ocultamos esas emociones con parches y no nos permitimos sentirlas. El parche puede ser salir a correr, salir de cervezas, una llamada de teléfono, un ratito de consola o de lectura… Cada cual sus parches. Es bien, todo lícito hasta ahora. Pero… ¿qué pasa con todas esas emociones que no experimentamos por centrarnos en otra cosa? ¿desaparecen? Permíteme decirte que no, que aunque no sepas identificar las emociones (o no quieras hacerlo) la emoción sigue ahí, y seguirá ahí hasta que la escuches. ¿Resultado? Cada vez el parche que pongas para no escucharla tendrá que ser más fuerte.

 

saber identificar las emociones

 

Hablo desde la propia experiencia, ¿eh? que nadie se sienta ofendidx. Yo me he pasado media vida evitando sentir determinadas emociones de forma inconsciente… y de manera consciente también. Me iba al gym, salía a correr, leía de manera compulsiva libros y más libros, tenía citas, salía sin parar… Sí, sí, todos hemos estado ahí a nuestra manera en un momento u otro de la vida. Y ahora entiendo la cantidad de ruido que yo misma me generaba por no sentir.

Aunque déjame que te diga algo: sentir no es malo.

 

Sentir no es malo

No, sentir no es malo. Las emociones no son malas, por mucho que algunas de ellas nos resulten incómodas. Las emociones son respuestas o reacciones que genera nuestro cuerpo ante situaciones y cambios que se producen en nuestro entorno y en nosotros mismos. Nuestro cuerpo reacciona enviándonos estos estímulos en forma de emociones, y en ellas hay un mensaje.

Al final, las emociones son fuentes de información, como un barómetro que nos indica qué nivel de concordancia hay entre la situación que estamos viviendo (nosotros con nosotros mismos, nosotros con los demás o el entorno) y nuestro fuero interno. Saber identificar las emociones que expresa nuestro cuerpo nos ayuda a conocernos y a vivir en concordancia con nosotros mismos.

 

Dice Borja Vilaseca que el mundo es neutro, y nosotros somos los que no lo somos. Al fin y al cabo, vemos y vivimos la vida a través de nuestro prisma, y este se forja a lo largo de la vida como resultado de experiencias, creencias, valores, etc. Tomar conciencia de esto te da el poder de cambiar el punto de vista, y la posibilidad de hacer las paces con situaciones o emociones de esas que nos resultan tan incómodas.

Por eso te digo que no hay emociones buenas o malas; nosotros las entendemos así muchas veces, pero simplemente son mensajeros que tratan de comunicar una necesidad o una carencia. De ahí que sea tan importante aprender a escucharlas y entender qué nos dicen.

 

La energía de las emociones

En Medicina China, relacionan las emociones con meridianos, y estos con órganos internos. De ahí que se diga que la tristeza está asociada a los pulmones y la preocupación al estómago. Saber identificar las emociones puede aportarte conciencia holística de cómo estás, al poder identificar también la manera en la que estas se expresan y se manifiestan en tu cuerpo y tu salud.

elementos yin yoga

 

Seguro que si te digo que tengo un nudo en la garganta, o una sensación en las tripas no sería la primera vez que lo escuchas. Y es que a pesar de que estas expresiones puedan sonar a clichés, el cuerpo somatiza y expresa todo lo que sentimos de una u otra manera. Cuando estamos tristes la energía baja y nos encogemos, cuando estamos eufóricos abrimos el pecho y lo mismo nos entran ganas hasta de saltar. El cuerpo expresa esas emociones a su manera.

Tal y como hablábamos en el episodio de Yin Yoga en el podcast de Yoga Vibes Radio, que no respires esas emociones, no significa que desaparezcan. Siguen ahí. Y una a una se van acumulando. Del mismo modo que la ansiedad o la depresión pueden causar síntomas físicos, las emociones pueden sentirse en una o más partes del cuerpo.

 

La preocupación

En MTC la preocupación es una emoción asociada al elemento tierra, falta de seguridad y confianza. Una persona que siente preocupación suele ser una persona reflexiva, que, como dirían mis maestros de India está viviendo en el futuro.

Mi amiga Mónica, le explicaba el otro día a su sobrina de 11 años que la palabra preocupación, si la analizas, consta de la para ocupación con el prefijo pre, que significa antes de tiempo. Es decir, que te estás ocupando antes de tiempo. Cuando nos pre-ocupamos, es fácil que nos entre ansiedad. Los famosos y sis. Y si… pasa esto, y si… pasa lo otro.

Identificar la preocupación

 

Cuando sentimos preocupación a menudo nos atormentamos y nos quedamos atrapados en un pensamiento circular del que no hay escapatoria. Mientras te identifiques con esa preocupación, no estarás viviendo el momento presente. Identificar esta emoción puede ayudarnos a tomar consciencia de que hay algo en ese tema específico que es importante para nosotros, pero también preguntarnos hasta qué punto es probable eso que tanto nos preocupa.

Un truqui tonto para abrir la mente puede ser imaginarnos a diferentes personajes de ficción afrontando eso que tanto nos preocupa. ¿Qué haría Shakira? ¿Qué haría Tom Raider? ¿Qué haría la protagonista de tu libro favorito? Hay tantas soluciones e interpretaciones como personas. Soltar esa ocupación previa y trazar un plan para ocuparnos también es algo que ayuda.

 

La tristeza

La tristeza te deja frío; hace que te recojas, te baja la energía y quizá te apetece hacerte un ovillo, como si estuvieras en el vientre de mamá. Cuando la tristeza prevalece, nos aislamos del mundo. Si nos aferramos a la emoción de la tristeza, nos autoprotegemos en exceso, e incluso inconscientemente podemos llegar a crear una armadura en forma de educación, frialdad y orden, para evitar sentirnos vulnerables y amenazados. Está relacionada con los pulmones y el elemento metal, y puede manifestarse en forma de asma, estreñimiento y frigidez.

 

Identificar la tristeza

 

Cuando te atreves a respirar esa tristeza, te abrazas. Con un equilibrio adecuado, es una emoción que nos ayuda a transitar duelos a través del llanto. Con lágrimas soltamos. Lo que llores, ya no lo tienes dentro, es una manera de limpiar. 

Si te sientes triste, puedes imaginar a tu niña interna o niño interior, y observar cómo se siente, cómo está, qué necesita. Esta emoción es el paso entre soltar y dar un nuevo paso, no para huir, sino para sumar alegría.

 

La alegría

Ya te decía antes que en India a mí me sorprendió cuando me dijeron que la alegría es también un desequilibrio, y me ha costado muchos años entender de qué hablaban. Y es que ahora lo entiendo un poquito mejor.

Alegría en inglés es joy, y hay quien dice que es  nuestra verdadera naturaleza. Cuando vibras en tí y hay coherencia en tu vida, tus actos, tus pensamientos, etc, sientes joy o alegría. Pero esta alegría no es euforia, es una alegría tranquila, una sensación de paz interior.

Cuando alguien busca esa risa constante, cuando nos volvemos adictos a esa sensación de euforia, estamos digamos «adictos» a la sensación de dopamina en sangre, y puede ser en cierto modo una manera de poner parches de esos de los que hablábamos antes.

 

Identificar la alegría

 

La alegría en exceso, hace que nos disipemos y que perdamos el foco. Está asociada al elemento fuego, y este al corazón. Cuando esta emoción es la que prevalece y el placer se convierte en el principal objetivo de la vida de una persona, ésta se vuelve incapaz de mantener su reserva de energía. Busca la gratificación en cada momento y llega a agotarse, impulsada a una búsqueda permanente de más estímulos. Tiende a la ansiedad, al insomnio…

La risa nerviosa es uno de los indicativos y te lo adelanto: esta he sido yo. He sido y soy a veces. Sí, mi elemento es el fuego.

¿Qué hacer si te sientes identificada con esto que te estoy contando? Aterrízate. Centra tu foco. Céntrate en ti. Disfruta de esa alegría, y obvio, estimúlala cuando quieras, pero desde aquí te invito a usar ese fuego para cultivarte y encontrar paz dentro ♥

 

El miedo

El miedo surge cuando la supervivencia se ve amenazada. Está relacionada con el elemento agua, y hace que nos. tensemos, que no fluyamos. Como comentábamos en el artículo de la respiración, el miedo estimula el sistema nervioso simpático (que ayuda a responder y actuar en situaciones de estrés, como por ejemplo… si te persigue un león y necesitas huir para salvar tu vida), y este genera cortisol, la hormona del estrés.

 

Identificar el miedo

 

Es una emoción que te informa de que te sientes amenazada o en peligro. Un miedo sano es la conciencia de nuestras propias limitaciones de habilidad, fuerza, circunstancias, etc, y está relacionado con el valor y la voluntad. Nos permite reconocer el peligro, y de cara a este reaccionar apropiadamente. Cuando estamos transitando una etapa de cambios, es natural sentir miedo. Y si tenemos en cuenta que «la vida es constante cambio», probablemente surgirá más de una vez a lo largo de nuestra existencia. ¿Lo bueno? Que ya no nos persiguen leones, y que con conciencia, esta emoción nos ayuda a crecer.

 

La ira

La ira es una emoción relacionada con el elemento madera en la medicina china, y cuando esta emoción predomina la persona se altera con facilidad. Como madera que prende en llamas, el «humor» de la persona se vuelve volátil y oscila entre emociones. Las emociones inestables y las reacciones imprevisibles denotan una circulación desigual del Qi y de la sangre, que suele llevar a un estado de tensión generalizada.

 

Identificar la ira

 

Como no podía ser de otra manera, esta emoción está relacionada con la vesícula biliar. Esa sensación de que se te repite algo que has ingerido, o algo que has vivido. No lo digieres, se queda estancado y al final te lleva a la ira.

Lo bueno de esta emoción es que te sube la energía, y te lleva a la acción. No quieres tragar y actúas. Si esto lo haces desde la coherencia y la consciencia, (es decir, respirando la emoción e identificando de dónde viene, por qué y para qué está aquí) te ayuda a ponerte en marcha, a buscar esa alegría y paz internas.

La emoción más importante…

Para mí, la emoción más importante a cultivar es la de la compasión. Compasión por ti y tu proceso, compasión por el resto para no juzgar y no aferrarte a tu visión no-neutra de la vida. Somos el resultado de las cosas que vivimos, los libros que leemos, los viajes que hacemos, las personas que conocemos… y la interpretación que hacemos de todas ellas. Aprender a cultivar compasión para contigo puede ayudarte a soltar e identificar las emociones que transitas sin juicios, tan solo con amor como energía de fondo.

 

cultivar la compasión

 

¿Y tú? ¿Sabes identificar las emociones?

¿Te sientes identificadx con que comento en este artículo?

 

PD: En este artículo de mi otro blog, te cuento truquis para identificar las emociones, y un libro muy interesante que te habla más en profundidad sobre este TEMAZO que son las emociones y el papel tan importante que juegan en nuestra vida.

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